Elegir un stack tecnológico es como elegir qué comer un viernes a las 11pm — todos tienen opiniones fuertes y nadie quiere ceder.

El debate

Todo empezó con una pregunta simple: ¿con qué construimos la web? Tres horas después, teníamos una pizarra llena de flechas, nombres de frameworks y un diagrama que nadie entendía.

Toño quería Next.js. Patrick insistía en que cualquier cosa que eligiéramos tenía que tener tests desde el día uno. Paulo sugirió WordPress porque “ya existe y funciona” — lo ignoramos con cariño.

Por qué Astro

Al final ganó Astro por una razón muy simple: necesitábamos una web rápida, estática y sin JavaScript innecesario. No tenemos una app interactiva — tenemos una página que dice quiénes somos y qué hacemos. Astro hace exactamente eso sin mandarte 200KB de React al navegador.

Tailwind v4

Para estilos, Tailwind fue unánime. La configuración CSS-first de v4 nos dejó contentos: sin archivos de config gigantes, todo vive en el CSS. Limpio y directo.

La lección

No elijas tecnología por hype. Elige la herramienta que resuelve tu problema con la menor complejidad posible. Y si no estás seguro — tómate un café primero.